18 de julio de 2010

Bitácora de Viaje II

De ese primer día en Sydney, hay algunas fotos en facebook, así qué no vale mucho hablar sobre eso...
El segundo día en Sydney, fue parecido al primero, con respecto al itinerario, porque consistió básicamente en salir a caminar por la ciudad, volver al Opera House (esta vez con Dorian y Fran), pasear por el Royal Botanical Garden, y luego al Museo de Sydney. Interesantísimo lugar, y lo mejor que había visto con respecto a museos (ese pensamiento cambiaría al ir al museo de Melbourne), con exibiciones geniales e interactivas del futuro jajaja. Y el cierre del día fue en el acuario, de donde salieron algunas fotos espectaculares y un videíto, que no está en Facebook Muahaha.
Regreso al hotel, posterior a una comida rápida, el caminar todo el día cansa... aunque cueste creerlo. Después de una noche de sueño reparador, el tercer día significo un paseíto en ferry por la bahía de Sydney hasta el maravilloso Taronga Zoo, de donde salieron más fotos que están en facebook y otras que no están. Todo otro día entero de caminata, esta vez mirando más animales que personas, pero, por raro que suene, había más gente en el zoo que en al ciudad... Buenas las instalaciones, aunque habían varios hábitats que estaban arreglando y no pude ver al Panda Rojo, porque le estaban arreglando su ambiente. Así que me desquitaré con alguno de los zoológicos de Melbourne (tiene 3) porque acá, según me informó mi primo, hay pandas rojos y pandas gigantes... eso significa mucha foto y mucho turista, pero tengo paciencia para esas cosas.
Regreso en ferry una vez más, otra comidilla ligera y a la cama, porque al tercer día tomamos el tren que me trajo a Melbourne.
Mi primer y más grande error en este país.
Pero, ¿Cómo iba yo a saber que los trenes de Australia son peores que los de Chile? El punto es que el viaje en avión de Sydney a Melbourne dura como una hora y algo y es bastante barato, por su parte, el viaje el tren (pensé yo) serían unas 3 o 4 horas con la ventaja de disfrutar del paisaje... ¡ERROR! el viaje en tren duró 12 horas porque los trenes tienen restricción de velocidad (aunque no me lo crean) y el paisaje es más fome que mirar crecer pasto. Este país es plano como un plato... lo más decente que tienen son las Blue Mountains (Montañas azules, que se ven de ese color a la distancia por una especie de eucalipto que crece en sus laderas) cuya cumbre más alta no pasa de los 2000 metros.
Se comprende entonces como yo no estaba nada de impresionado.
Llegamos, la estación de trenes es impresionantemente grande moderna y bonita (lástima que le servicio sea como las OO), ahí mismo se toman los trenes urbanos que llevan a los distintos suburbios. Otra media hora de viaje, un rato en auto y finalmente llegué al destino desde el cual escribo estas palabras.
Los demás días, mañana o después...

1 comentario:

hermana dijo...

:)